Catedral del Cusco en la Plaza de Armas

Tips para Cusco: consejos de un cusqueño

Por Jaime Yáñez · cusqueño, fundador de Cusco Guía en 2010 · Actualizado:

Nací en Cusco y crecí subiendo las escaleras de San Blas antes de ir al colegio. En 2010 empecé Cusco Guía porque cada semana alguien me hacía las mismas preguntas: ¿me va a dar soroche?, ¿cómo compro la entrada a Machu Picchu?, ¿es seguro tomar un taxi de noche? Esta página reúne, en un solo lugar, los consejos que le daría a un amigo que viene por primera vez.

No es una lista de lugares bonitos: es lo que conviene saber antes de llegar para no perder un día en cama, no pagar de más y disfrutar la ciudad como la disfrutamos los cusqueños. Cada sección termina con un enlace a la guía detallada de ese tema, donde encontrarás más información y las fuentes oficiales. Precios, horarios y normas cambian; tómalos siempre como referencia y confírmalos antes de viajar.

Altura y soroche: el primer consejo de todos

Cusco está a unos 3.400 metros sobre el nivel del mar, y la mayoría de viajeros llega en avión desde Lima en poco más de una hora. El cuerpo no tiene tiempo de adaptarse, y por eso el soroche, como llamamos aquí al mal de altura, es la preocupación número uno. La buena noticia es que casi siempre es leve y se puede prevenir con sentido común. He visto a deportistas muy en forma pasarla peor que sus abuelos, justamente porque el primer día quisieron hacerlo todo.

Los síntomas más comunes son dolor de cabeza, falta de apetito, mal sueño y cansancio al subir escaleras. Suelen aparecer en las primeras horas y mejorar en uno o dos días de descanso. Mi consejo de cusqueño es simple: el día que llegas, camina despacio, come ligero, toma agua a lo largo del día y evita el alcohol. Una sopa de quinua al mediodía y una siesta en la tarde hacen milagros. El mate de coca y la muña son tradicionales y muchos hoteles los ofrecen en la recepción.

Una estrategia que recomiendo mucho es empezar por el Valle Sagrado. Urubamba y Ollantaytambo están más bajos, alrededor de 2.800 a 2.900 metros, y además quedan de camino a Machu Picchu. Dormir allí una o dos noches y subir luego a Cusco ayuda bastante a aclimatarse. Deja para el final del viaje las excursiones que pasan de 4.000 metros, como la Montaña de Colores o la laguna Humantay.

Hay señales que no se deben ignorar: confusión, pérdida del equilibrio, dolor de cabeza fuerte que no cede con analgésicos o falta de aire estando en reposo. Ante cualquiera de ellas, hay que bajar y buscar atención médica de inmediato. Si tienes alguna condición cardíaca o respiratoria, estás embarazada o tomas medicación, consulta con tu médico antes del viaje.

Reserva para tu primer día solo un paseo tranquilo por la Plaza de Armas. Las excursiones largas pueden esperar al segundo o tercer día.

Todo sobre síntomas, prevención y señales de alarma está en nuestra guía sobre el soroche en Cusco.

Seguridad y estafas comunes

Cusco es, en general, una de las ciudades más tranquilas del Perú para el viajero. Vivimos del turismo y en el centro histórico hay bastante presencia policial. Eso no significa riesgo cero: como en cualquier destino concurrido, lo más frecuente son los robos al descuido en mercados, terminales, buses y aglomeraciones. Llevar el celular en el bolsillo delantero y la mochila adelante en el mercado de San Pedro o en una fiesta ya te ahorra la mayoría de problemas.

En restaurantes, no cuelgues la cartera en la silla ni dejes el teléfono sobre la mesa. Sal con el efectivo del día y una sola tarjeta, y deja el resto en la caja fuerte del alojamiento. Para sacar dinero, usa cajeros dentro de bancos o centros comerciales y, de preferencia, de día.

El riesgo más serio, aunque poco común, está en los taxis no registrados, sobre todo de noche. Mi regla es pedir el taxi por aplicación o que lo llame el hotel o el restaurante. Si tomas uno en la calle, que esté identificado y anota la placa; puedes enviársela a alguien. Nunca compartas el carro con desconocidos que el chofer recoge en el camino.

Sobre las estafas: desconfía de quien te ofrece entradas a Machu Picchu o tours demasiado baratos en la calle, de los cambistas callejeros y de cualquier oferta de drogas, que además del riesgo legal suele terminar en engaño. Para salir de noche, cuida tu vaso y recuerda que la altura potencia el alcohol los primeros días. Algunas escalinatas de San Blas y San Cristóbal están mal iluminadas de madrugada; mejor evitarlas solo. También es buena idea revisar las noticias antes de moverte fuera de la ciudad, porque las protestas y paros pueden bloquear carreteras y trenes uno o varios días.

Hemos reunido todos los riesgos reales, sin alarmismo, en la guía ¿Es seguro Cusco?, con consejos por zona y horario.

Dinero: efectivo, tarjetas, cajeros y propinas

La moneda del Perú es el sol. Hay billetes de 10, 20, 50, 100 y 200 soles y monedas de céntimos y de 1, 2 y 5 soles. A veces aceptan dólares en zonas turísticas, pero casi siempre a un tipo de cambio que no te conviene, así que en el día a día lo práctico es pagar en soles. En Cusco conviven dos mundos: el de la tarjeta, en hoteles, agencias, supermercados y muchos restaurantes, y el del efectivo, imprescindible en mercados, taxis, combis y pueblos.

En el centro hay muchos cajeros, sobre todo alrededor de la Plaza de Armas y la avenida El Sol. Varios cobran una comisión por retiro con tarjeta extranjera, y tu banco puede cobrar otra. Revisa la pantalla antes de aceptar y elige siempre que te cobren en soles: la conversión que ofrece el cajero a tu moneda suele salir más cara. Si traes dólares o euros en efectivo, las casas de cambio del centro suelen dar mejor tipo que bancos, hoteles o el aeropuerto. Compara dos o tres, cuenta el dinero frente al cajero y trae billetes en perfecto estado, porque los rotos o manchados suelen ser rechazados.

Un detalle que a muchos sorprende: los billetes de 100 y 200 soles son difíciles de cambiar en taxis, mercados y tiendas pequeñas. Pide billetes chicos cuando puedas y guarda monedas para baños públicos, colectivos y propinas.

Sobre las propinas, en el Perú no son obligatorias, pero en el turismo cusqueño son una parte importante del ingreso de guías, porteadores, cocineros y choferes. Se dan en efectivo, mejor en soles, y directamente a cada persona. En los free walking tours la propina es el pago del guía, así que inclúyela en tu presupuesto. En los treks de varios días se suele juntar en grupo el último día, en sobres separados para guía, cocinero y porteadores.

Para comisiones, límites y trucos para ahorrar, mira nuestra guía sobre dinero, cajeros y casas de cambio en Cusco.

Cómo moverse: aeropuerto, taxis, apps, buses y trenes

El aeropuerto Alejandro Velasco Astete está dentro de la ciudad, en Wanchaq, a unos 4 o 5 kilómetros de la Plaza de Armas. En carro son entre 15 y 30 minutos según el tráfico. En la zona de llegadas hay mostradores de taxis autorizados: es lo más cómodo y controlado, aunque suele ser la opción más cara. Las aplicaciones de transporte conocidas también funcionan en Cusco y dan precio por adelantado y registro del viaje. Si llegas de noche, con niños o mucho equipaje, el recojo del hotel con cartel es lo más tranquilo. No aceptes ofertas de personas sin identificación dentro del terminal.

En la ciudad, el centro histórico se recorre a pie: la Plaza de Armas, San Blas, el Qorikancha y el mercado de San Pedro están a pocos minutos caminando. Eso sí, las calles hacia San Blas, San Cristóbal y Sacsayhuamán son muy empinadas; los primeros días ve despacio o toma un taxi. Los taxis abundan y la mayoría no usa taxímetro, así que pregunta "¿cuánto?" antes de subir y lleva billetes chicos. Las combis y buses urbanos son muy baratos y recorren avenidas como El Sol o La Cultura, pero van llenos en hora punta.

Para salir de la ciudad hay vans y autos colectivos que parten cuando se llenan hacia Pisac, Urubamba, Chinchero y Ollantaytambo. Los paraderos y horarios cambian, así que pregunta en tu alojamiento.

A Machu Picchu no se llega por carretera: el tren es la forma habitual de llegar a Aguas Calientes. Operan PeruRail e Inca Rail, con clases económicas, intermedias y de lujo. Los trenes salen de Poroy, a unos 20 minutos del centro, de Ollantaytambo, que tiene muchas más salidas y un trayecto más corto, y en algunas temporadas de la estación San Pedro o de Urubamba. Revisa siempre la estación exacta en tu boleto, porque en temporada de lluvias los horarios pueden cambiar.

Si estás por aterrizar, lee primero cómo ir del aeropuerto de Cusco al centro sin estrés.

Cuándo ir: temporada seca, lluvias y fiestas

Cusco se puede visitar todo el año; lo que cambia es la experiencia. Aquí no tenemos cuatro estaciones, tenemos dos. La temporada seca, aproximadamente de mayo a septiembre, trae días soleados, cielos azules y noches frías, con heladas posibles en junio y julio. Es temporada alta: sobre todo de junio a agosto hay más viajeros, las entradas se agotan antes y el alojamiento se llena.

La temporada de lluvias, más o menos de noviembre a marzo, suele traer chubascos por la tarde y mañanas muchas veces despejadas. Los paisajes se ponen verdísimos y hay menos turistas. Febrero suele ser el mes más lluvioso y es cuando el Camino Inca cierra por mantenimiento. Con las lluvias aumenta el riesgo de huaycos en rutas como la de Hidroeléctrica, así que deja días de margen.

Si me preguntas a mí, abril y mayo, y septiembre y octubre, son un gran equilibrio: clima bastante estable, paisajes todavía verdes en abril y mayo, y menos gente que en pleno invierno andino. En las temperaturas del día hay poca variación a lo largo del año; lo que cambia de verdad son las noches y la lluvia.

Las fiestas son otra razón para elegir fecha. En febrero o marzo llegan los carnavales con juegos de agua. En Semana Santa, el Lunes Santo sale en procesión el Señor de los Temblores, patrón de Cusco. El Corpus Christi, en mayo o junio según el año, reúne a los santos en la Plaza de Armas, y el Inti Raymi, cada 24 de junio, recrea la Fiesta del Sol inca en Sacsayhuamán. En esas fechas la ciudad es una maravilla, pero hay que reservar todo con mucha anticipación.

Para elegir mes con calma, revisa nuestra guía sobre la mejor época para viajar a Cusco, con resumen mes a mes.

Machu Picchu: entradas y circuitos

Si hay un consejo que repito una y otra vez es este: compra primero la entrada a Machu Picchu y después organiza todo lo demás. El santuario lo gestiona el Ministerio de Cultura, el número de visitantes por día está limitado y cada entrada va asociada a un circuito, una ruta y un horario de ingreso. En temporada alta, y sobre todo para Huayna Picchu o la Montaña Machu Picchu, las entradas se agotan con semanas o meses de anticipación.

La venta oficial se hace por la plataforma del Ministerio, enlazada desde la web oficial machupicchu.gob.pe. Pones la fecha, el tipo de visita, el circuito y la hora, y luego los datos de cada visitante tal como figuran en su pasaporte o documento. Ojo con las páginas de nombre parecido que revenden entradas con sobreprecio: verifica que el dominio sea .gob.pe. También puedes comprar a través de agencias que incluyen entrada, tren, bus y guía; suelen cobrar un margen, pero te resuelven la logística.

Desde 2024 la visita está organizada en tres circuitos. El circuito 1 recorre la parte alta, con las vistas panorámicas más amplias, y algunas de sus rutas suben a la Montaña Machu Picchu o a la Puerta del Sol. El circuito 2 es el clásico y el más completo para una primera visita: combina la vista de postal desde las terrazas con un recorrido por buena parte de la ciudadela. El circuito 3 se centra en la zona baja e incluye la subida a Huayna Picchu. Dentro, el recorrido es en un solo sentido y no se puede cambiar de circuito.

Mi recomendación para alguien que va por primera vez y tiene un solo día es el circuito 2. Si la foto clásica es tu prioridad, revisa antes de pagar que tu ruta pase por la terraza superior. Y cuadra bien la hora de entrada con el tren y el bus de subida: hay poca tolerancia con los retrasos.

Orden de compra que funciona: entrada a Machu Picchu, luego el tren y al final el alojamiento.

El paso a paso está en nuestra guía de entradas a Machu Picchu, y los circuitos se explican en detalle en la guía enlazada desde allí.

Comida y bebida: qué probar y cómo cuidarte

Cusco es uno de los mejores lugares del Perú para descubrir la cocina andina: papas nativas, maíz de grano gigante, quinua, trucha, cuy y recetas que pasan de generación en generación. Los primeros días, con la altura, conviene comer ligero: una sopa de quinua o una trucha a la plancha caen mucho mejor que un plato contundente en la noche.

Cuando ya estés aclimatado, prueba el lomo saltado, el ají de gallina, el rocoto relleno, que puede ser bastante picante, y el chicharrón; el pueblo de Saylla, a las afueras, es conocido por sus chicharronerías. El cuy es un plato ceremonial andino desde tiempos prehispánicos; en Cusco se suele hornear entero y relleno de hierbas, y la zona de Tipón tiene fama por él. El adobo se come tradicionalmente el domingo por la mañana, y el chiriuchu es un plato frío festivo ligado al Corpus Christi, difícil de encontrar en otras fechas.

Para picar, el choclo con queso es un clásico de carretera, los anticuchos son la comida callejera favorita de la noche y el pan chuta de Oropesa es una delicia. Para tomar, el mate de coca y la muña son infusiones muy comunes, la chicha morada es una bebida sin alcohol de maíz morado, y la chicha de jora es la cerveza de maíz fermentado: las chicherías tradicionales se reconocen por un palo con una bandera o bolsa roja en la puerta.

Mi consejo para cuidar el estómago: toma agua embotellada o tratada, ve con calma con la comida cruda los primeros días y elige puestos con mucha rotación de gente local. El mercado de San Pedro es ideal para probar jugos y comida casera, siempre con la mochila adelante.

Platos, mercados y consejos prácticos están en nuestra guía de qué y dónde comer en Cusco.

Qué llevar en la maleta

Hacer la maleta para Cusco desconcierta a mucha gente: a mediodía el sol quema, en la noche puede helar y, si sigues a Machu Picchu, en pocas horas estás en un clima templado y húmedo. Machu Picchu está más bajo, a unos 2.400 metros, y en la ceja de selva de Santa Teresa o Quillabamba hace calor. El truco no es llevar mucho, sino llevar bien.

La regla de oro es vestirse por capas, como hacemos los cusqueños. Una capa base de polos transpirables, mejor de secado rápido que de algodón para caminatas largas. Una capa intermedia, como un polar o una chompa delgada de alpaca, para mañanas y noches. Y una capa exterior cortavientos e impermeable. En temporada seca, añade una casaca ligera de plumas si vas a madrugar para excursiones de altura. Sales con todo puesto en la mañana y te vas quitando capas al mediodía.

Para los pies, zapatillas de trekking o botas ligeras ya usadas, con buena suela: las calles de Cusco son empedradas y empinadas, y Machu Picchu tiene muchísimas escaleras de piedra. No olvides protección solar en serio, porque a esta altura la radiación es intensa: bloqueador, lentes de sol y gorra o sombrero. Añade un poncho de plástico o casaca con capucha, ropa térmica si viajas de junio a agosto o vas a la Montaña de Colores o Humantay, y un pijama abrigador, porque muchos alojamientos económicos no tienen calefacción.

Lo bueno es que no necesitas traerlo todo. En Cusco encuentras gorros, guantes, ponchos y chompas de alpaca, y en el centro hay tiendas de equipo de montaña. Un chullo comprado aquí es, además, un buen recuerdo. Lleva también una mochila pequeña para el día que cumpla las normas de Machu Picchu.

Tienes la lista completa por temporada en nuestra guía de qué llevar a Cusco y Machu Picchu.

Boleto Turístico y Valle Sagrado

Tarde o temprano, en las ruinas alrededor de Cusco o en el Valle Sagrado te pedirán el Boleto Turístico del Cusco. Lo vende COSITUC y en la mayoría de estos lugares es la única forma de entrar, porque no venden entradas sueltas en la puerta. Entenderlo bien te ahorra dinero, colas y sorpresas.

Existe un boleto integral que incluye alrededor de 16 atractivos en los tres circuitos y vale varios días, y boletos parciales para un solo circuito, más baratos y de menor duración. Entre los sitios incluidos están Sacsayhuamán, Q'enqo, Puka Pukara y Tambomachay, a las afueras de la ciudad; varios museos y el espectáculo de danzas del Centro Qosqo de Arte Nativo; Tipón y Pikillaqta en el Valle Sur; y Pisac, Ollantaytambo, Chinchero y Moray en el Valle Sagrado.

La gran confusión es lo que no incluye: Machu Picchu tiene su propia entrada, el templo del Qorikancha y el convento de Santo Domingo tienen boleto aparte, la Catedral y otras iglesias van en el circuito religioso, y las salineras de Maras se pagan por separado a la comunidad. Puedes comprarlo en la entrada de los sitios incluidos o en la oficina de COSITUC en la avenida El Sol. Lleva efectivo en soles, porque no siempre aceptan tarjeta, y tu documento de identidad.

El Valle Sagrado merece al menos un día completo. Pisac combina terrazas y ciudadela con su mercado artesanal; Moray y las salineras de Maras sorprenden a todos; y Ollantaytambo es un pueblo inca vivo con una fortaleza impresionante, además de ser el punto de salida de la mayoría de trenes a Machu Picchu. Por eso armar el valle y Machu Picchu en la misma ruta es tan práctico.

Tipos, precios orientativos y qué entra en cada circuito están en la guía del Boleto Turístico del Cusco.

Cuántos días quedarse y plan para el primer día

Es la pregunta que más recibo. Mi respuesta corta: tres días es lo mínimo, con Machu Picchu y un poco del Valle Sagrado, pero a la carrera y casi sin aclimatarte. Cinco días es el punto ideal para la mayoría: Cusco, el Valle Sagrado y Machu Picchu a buen ritmo. Con siete días o más tienes espacio para la laguna Humantay, la Montaña de Colores o un trek sin estrés. Los treks clásicos como el Camino Inca o el Salkantay ocupan cuatro o cinco días por sí solos.

Un plan de cinco días que funciona muy bien: el primer día, del aeropuerto directo al Valle Sagrado, más bajo, para aclimatarte con una tarde tranquila. El segundo, Pisac por la mañana y Moray y Maras por la tarde. El tercero, Ollantaytambo y tren a Aguas Calientes. El cuarto, Machu Picchu temprano y regreso a Cusco en tren y bus. El quinto, Sacsayhuamán y las ruinas cercanas, el Qorikancha y el mercado de San Pedro.

Si prefieres quedarte el primer día en Cusco, este es mi plan de cusqueño: deja las cosas en el hotel, toma un mate, y sal sin prisa a la Plaza de Armas. Siéntate un rato frente a la Catedral, baja por la calle Hatunrumiyoc para ver la piedra de los doce ángulos y sube despacio hacia San Blas. Almuerza algo ligero, descansa en la tarde y, si te sientes bien, vuelve a la plaza al atardecer, cuando se encienden las luces.

Sea cual sea tu plan, añade un día de margen si puedes. El clima, un huayco o un paro pueden alterar los trenes, y nada arruina más un viaje que tener el vuelo de regreso al día siguiente de Machu Picchu.

Copia los itinerarios día a día de nuestra guía cuántos días quedarse en Cusco.

Lo que no te puedes perder

Después de tantos años escribiendo sobre mi ciudad, sigo pensando que lo mejor de Cusco no cabe en una lista. Está en sentarse en una banca de San Blas, en el olor del pan chuta por la mañana, en escuchar quechua en el mercado. Pero si quieres un mapa para empezar, tenemos una guía con todo lo esencial, desde los imprescindibles hasta los planes menos conocidos.

Volveré a actualizar esta página cuando cambien las normas, los circuitos o los transportes. Si algo de lo que lees ya no coincide con lo que encuentras en Cusco, avísanos: así seguimos ayudando al siguiente viajero.

Empieza por nuestra guía de qué hacer en Cusco, con los mejores planes para cada tipo de viajero.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos días necesito en Cusco?
Tres días es lo mínimo para ver Machu Picchu y algo del Valle Sagrado; cinco días es lo ideal para la mayoría, y con siete o más puedes sumar excursiones de altura o un trek.
¿Cómo evito el soroche?
Toma el primer día con calma, camina despacio, bebe agua, come ligero y evita el alcohol. Empezar por el Valle Sagrado, más bajo que Cusco, ayuda a aclimatarse. Ante síntomas graves, baja y busca atención médica.
¿Es seguro Cusco para turistas?
En general sí. Lo más común son los robos al descuido; cuida el celular y la mochila en lugares concurridos y usa taxis por aplicación o llamados por tu hotel, sobre todo de noche.
¿Necesito efectivo en Cusco?
Sí. Muchos hoteles y restaurantes aceptan tarjeta, pero mercados, taxis, combis y pueblos funcionan casi siempre con efectivo en soles. Lleva billetes pequeños.
¿Dónde compro la entrada a Machu Picchu?
En la plataforma oficial del Ministerio de Cultura, enlazada desde machupicchu.gob.pe, o a través de una agencia. Desconfía de páginas con nombres parecidos que no tengan dominio .gob.pe.
¿Qué circuito de Machu Picchu elijo?
Para una primera visita de un solo día, el circuito 2 suele ser el más completo. El circuito 1 ofrece las vistas más amplias y el 3 incluye Huayna Picchu.
¿Cuál es la mejor época para viajar a Cusco?
La temporada seca, aproximadamente de mayo a septiembre, tiene más sol pero más gente. Abril-mayo y septiembre-octubre suelen ser un buen equilibrio entre clima y afluencia.
¿El Boleto Turístico incluye Machu Picchu?
No. Machu Picchu, el templo del Qorikancha, la Catedral y las salineras de Maras se pagan aparte. El boleto cubre ruinas, museos y sitios de Cusco, el Valle Sur y el Valle Sagrado.
¿Cómo voy del aeropuerto al centro de Cusco?
En taxi autorizado desde el terminal, por aplicación de transporte o con el recojo de tu hotel. El aeropuerto está a pocos kilómetros de la Plaza de Armas.